Instrucciones de limpieza

Las alfombras son, a causa de las fibras aplicadas (cordón de lana o hilo sintético), muy resistentes, teniendo en cuenta un cuidado correcto y adecuado.

La alfombra tiene que respirar, es decir que se debería girarla regularmente para evitar un desgaste unilateral (huellas de presión).

La suciedad ataca y corroe los colores y materiales y por lo tanto se debería eliminar inmediatamente. La arena (frotamiento), la humedad (moho) y parásitos, en particular, disminuyen la durabilidad.

 

En la mayoría de los casos es suficiente una aspiración regular, a lo cual las fibras pequeñas y sueltas no provocan ningún tipo de preocupaciones.

En el caso de alfombras nuevas se trata de restos de cordón, en caso contrario de reacciones de uso. 

 

En caso de manchas en la alfombra: Actuar inmediatamente

Las sobras y restos de comida o la suciedad se tienen que quitar primero con un lomo de cuchillo.

No se debe aplicar productos químicos agresivos, ya que pueden provocar decoloraciones.

Empapar inmediatamente los líquidos (evitar que se seque) y tratarlos con agua tibia (si necesario, con la ayuda de un poco cantidad de detergente suave), por ejemplo sangre, bebidas, clara de huevo, café, cacao, leche, manchas de moho, alimentos amilíferos.

También se debe empapar y quitar inmediatamente los ensuciamientos aceitosos y grasos y tratar posteriormente con quitamanchas habitual, por ejemplo pintura, fruta, aceite, grasa, chicle, hollín, salsas, crema para el calzado.

Deje que se enfríe la cera de la vela, luego desprenderla con cuidado y quitar los restos con un papel secante y con la ayuda de una plancha caliente.